sábado, 3 de enero de 2009

La magia de Cartagena se consume para mi, como una calada a un cigarrillo en la oscuridad o como el tiempo que tardé en llegar a mi casa...
y yo hablandole a la luna, como siempre...

diciendole:
"que lastima que me quede tan poco en esta ciudad y en que poco tiempo que ha pasado,
ahora da lo mismo, reirse de todo o llorar por nada"

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que nunca paguen los que te quieren la ausencia de la magia de esta ciudad, pues ellos si lloraran por lo que a ti parece nada, ellos te quieren pese a la ciudad, pese a la magia, pese a todas las adversidades de tu vida...

Anónimo dijo...

ya ves, las ciudades están de mas, la gente no se pierde con el tiempo, no toda

siempre tuyo, Franck